Nació el
8 de enero de 1902 en Oak Park, Illinois, EEUU.
Fue el
cuarto de seis hijos. Su padre era un exitoso ingeniero civil y su madre era
ama de casa y devota cristiana. Su educación comienza en segundo grado, ya que
leía desde antes del jardín de infantes.
A sus 12
años, su familia se mudó a una granja cercana a Chicago. Allí, durante la
adolescencia, desarrolló una gran interés por la naturaleza, en especial por
las gigantescas mariposas nocturnas.
Ingresó
a la Universidad de Wisconsin para obtener una licenciatura en agricultura, la
cual abandonó para estudiar ministerio sacerdotal. Fue seleccionado entre diez
estudiantes para ir a Beijing, China, a la Conferencia de la Federación
Mundial de Estudiantes Cristianos durante seis meses. Las experiencias que
allí vivió le hicieron poner en duda sus bases religiosas.
Obtuvo
su título de Master en Psicología en 1928. Luego de graduarse, se casó con
Helen Elliot, contra la voluntad de sus padres. Se mudaron a Nueva York, donde
Rogers comenzó a asistir a los Seminarios de Unión Teológica, una institución
religiosa liberal muy famosa. Pero luego cambió de parecer y entró al programa
de psicología clínica de la Universidad de Columbia. Recibió su doctorado en
1931.
Sus
primeras experiencias profesionales se desenvuelven en el área clínica de la
psicología infantil. Trabajó en la Sociedad de Rochester para la Prevención de
la Crueldad Infantil hasta 1940, etapa en que se vio influenciado por Theodore
Reich y Otto Rank. Desarrolló una fuerte orientación al cuestionamiento de la
eficacia de la actividad terapéutica. Es el “(...) cliente quien sabe qué es
lo que le afecta, hacia dónde dirigirse, cuáles son sus problemas
fundamentales y cuáles sus experiencias olvidadas", escribió.
Aceptó
un cargo de profesor de psicología en la Universidad Estatal de Ohio, y en
1942 escribió su primer libro, Consejería y Psicoterapia. En 1945 fue
invitado a crear un centro de consejería en la Universidad de Chicago. Ya
estaba en un camino de investigación personal distante de lo que era la
práctica habitual en el campo de la psicología de la época, muy influenciada
por la investigación de laboratorio y por una comprensión del ser humano como
objeto.
Así
desarrolló lo que llamó Psicoterapia Centrada en la Persona, formulada
extensamente en su signifiativo libro Terapia centrada en el cliente
(1951).
En 1957
retornó a enseñar en la Universidad de Wisconsin como profesor de psicología y
psiquiatría. Pero sufrió una gran desilusión debido a conflictos en el
Departamento de Psicología.
En 1961
publicó El proceso de convertirse en persona. En 1964 aceptó una
posición como investigador en el Western Behavioral Sciences Institute, en La
Jolla, California. En 1980 escribió El camino del ser.
Trabajó
con clientes, organizó grupos de encuentro, dio charlas y escribió hasta su
muerte, en California, en 1987.
"Tenemos por consiguiente, todos los motivos para dudar de la supervivencia de
nuestra cultura...pero mi jardín me enseña de forma constante una lección: los
restos oscuros y podridos de la planta de este año serán el abono del que
surgirán los brotes del año siguiente...De la misma forma, creo es posible
vislumbrar en nuestra cultura en decadencia, la silueta de una nueva yema, de
una nueva revolución, de una cultura radicalmente diferente.
Me parece que
esta revuelta no se producirá por la acción de un movimiento organizado y de
grandes proporciones o por la de un ejercito armado que empuña banderas, ni
tampoco por el efecto de manifiestos o declaraciones, sino por la aparición
de un nuevo tipo de persona, que brotará de las hojas y los tallos
agonizantes, amarillentos y podridos de nuestras evanescentes
instituciones..."
Carl Rogers